Archivos de la categoría ‘Reflexiones’
Humedad…

Me noto flotando en una nube densa, pesada, y húmeda. Hace poco que comenzó a llover, el tiempo es diferente este año. Me gustaría sentirme mejor, llevo todo el día viendo todo como no es. Tengo complejo de pasado.
Hace tiempo que no escribo, solo tres líneas de vez en cuando.
Si hay algo que ha cambiado poco para mí este año es la música. La voz de Sabina está ahí, en la noche, cuando ya no tengo mucho más que hacer que evadirme un poco.
No me concentro, pierdo el rumbo y el tiempo no acompaña. Necesito que llueva, tal vez un poco más, algo que me permita sentir el frío en los huesos. Caminar bajo la lluvia un rato, mojándome la ropa, pasando frío y riéndome solo, al encuentro de la luz más débil que ilumine mi interna oscuridad.
Cambios, y reformas. Cerebro en bruto. Tal vez deba colgarme un cartelito al cuello “pasados los quince días no se admiten cambios ni devoluciones”.
Este verano… Llueve.
Volé a Argentina. Visité a la familia. Paseé por los mismos parques que cuando crío (me vine con ocho años), pero todo con un poco de pasotismo. No me siento argentino, no creo que pueda serlo, ni considerarme tal. Por no tener no tengo ni acento. Leí en el living de mi abuelo mi primer libro de Borges (El libro de arena) del que saqué una conclusión: que debo volver a leerlo.
Son cosas que uno no planifica, son cosas que salen por que sí. No esperé a volver para conocer a Borges. En casa de mi tía los ví, en una estantería y sin pedir permiso los cojí. Estaba aburrido, no tenía mucho que hacer y le pedí si me los podía llevar a casa de mi abuela. Me dijo que sí, evidentemente, que ella no tenía mucho tiempo para leerlos. También compré dos libros de Cortázar, estoy acabando el primero que compré (Bestiario).
En Argentina empecé a escribir el relato que medio comenté ayer. Escenario. Una reflexión de la vida, tal vez un poco trillada, o tal vez no tanto. Ya diré más adelante algo de él.
Como prometí ayer, hoy os dejo un nuevo relato (Lluvias de Octubre). Espero que os guste, ya he hablado de él antes, creo recordar.
Hoy llueve
Llueve y no se que hacer.
El silencio esta servido para aquel que sepa encontrarlo. Yo lo encuentro y lo oculto bajo la voz de Sinatra, de Sabina, Amy Winehouse…
Por desgracia no escucho el ruido de la lluvia al chocar contra los cristales de mi habitación…
Acabé el relato de “Dame Dos Besos”, y ademas le cambié el nombre por “Vacía”. Tal vez, más adelante, lo cuelgue, por ahora no lo colgare.
Hoy, sábado por la tarde, no se que hacer. Estoy como viviendo en una continua alucinación desde que me levante esta mañana sobresaltado.
Hoy es un día en el que parece el cielo temblar, amenazandome con hacerme caer de mi nube.
El Futuro, la Muerte.
Pude ver al futuro, y lo vi envejecido, canoso pero igual de hermoso y vivo…
Te vi a ti en el Futuro, tu bello rostro… tus hermosos ojos… y tu pelo cano hermoso, te vi y te quise como el primer día… vi al Futuro, un enemigo cercano… y tu pelo cano ondeaba al viento… serpenteaba sobre tu cuello… nieve en la copa de los arboles, era Invierno. Tu cuerpo… ¡Pero tu ojos! ¡¿Que ha pasado?! Solo veo huesos… vi el futuro envuelto en bata negra… sin carne, sin pelo, sin ojos. Solo brazos esqueléticos y una guadaña… el Futuro… mi antiguo enemigo, mi actual verdugo… ¿Acaso hay algo que no se lleve el tiempo?
Muchas gracias a Jonás Suárez, de A trazos con la vida, por la ilustración hecha exclusivamente para este post.
Dejar un comentario
Dejar un comentario
Dejar un comentario


