
No todo es fácil de explicar, a veces lo más simple nos complica la vida y lo enrevesado resulta esconder una naturalidad sencilla. Lo primero —como ya dije— no es fácil de explicar. La palabra AMOR, por ejemplo, es corriente —de hecho se utiliza demasiado, hasta el punto de estar tan trillada que resulta vacía— pero no por ello deja de ser algo difícil de expresar, sentir o comprender —lo segundo podría ser lo mas difícil—.
Por otro lado, la complejidad, lo compuesto, lo enrevesado, gustan. Nos sobrecoge el misterio, mientras mas rara es la composición de un verso mas veces lo leemos. Bucemos en sus palabras en busca de algo que alguien, en un pasado, haya dejado ahí para nosotros.
A mi, personalmente, me atraen los autores anónimos. No puedo evitar desplegar, alrededor de estos entes desconocidos, toda mi imaginación. Me gustaría ser ellos, para no ser nadie, para vivir en la sombra de esta realidad. Ser uno y dos, sin ser doce ni tampoco tres. Irme a la cama con la satisfacción de haber vivido, durante el día, una vida que no me pertenece, y despertar en una cama que no es la mía. Ser huésped y anfitrión en la misma casa.
Calderón de la Barca decía que en el mundo todos sueñan lo que son, pero entonces ¿también soy lo que sueño?—me pregunto yo—.
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Este es mi primer articulo de opinion, espero que os haya gustado.
He decidido dejar de lado “Cordón de Plata”, no es un abandono mas bien un lo haré cuando me considere más capacitado para terminarlo (siento que se me escapa de las manos).
En su lugar, estoy trabajando en un relato experimental al que le he puesto como titulo “Lluvias de Octubre”. Voy a buen ritmo, pero es un relato corto tendrá pocas paginas.